martes, 27 de mayo de 2008

LAS DOS CARAS DE LA MONEDA

El termino de una relación acarrea tragicomicas situaciones, protagonizadas tanto por el que "termina" como por el "terminado". Si la causa del rompimiento es el triunfo de la rutina que torna la relación plana y aburrida o la existencia de un amor secreto, por supuesto, el encargado del "hasta aquí llegamos" experimenta un verdadero sentimiento de culpa.
Su intención, utópica, es terminar sin dañar al otro, sin provocarle marcas ni hacer sufrir. Es común utilizar frases cliches como "eres muy buena para alguien como yo, no te merezco", "tu no eres el problema, soy yo", "hace un tiempo que esto ya no es lo mismo" o "somos demasiados distintos", entre otras de índole similar.
Estas mentiras se pronuncian con suavidad, con ternura, lo cual equivale a enterrar un cuchillo lentamente en la persona que alguna vez se amo. En busca de un adiós tranquilo, de hacer las cosas bien, todo adquiere ribetes trágicos.
ahora bien, si la relación ha sido tremendamente tortuosa, el quiebre es distinto. Cuando abundan las agresiones, las discusiones por detalles insignificantes, los celos obsesivos o los arrebatos de mal genio, la forma de terminar es mucho mas fría pues los combatientes ya están saturados: "no quiero verte mas", "eres lo peor que me ha sucedido", "maldigo el momento en que te conocí", o "esto no va para ningún lado" son algunas de las despedidas sugeridas.
Caso aparte es el terminar por engaño. Ellas no dudan en lanzar a su fiel enamorado platos, cachetadas, gritos y hasta ositos de peluche. Ellos sacan su diccionario de sinónimos y se concentran en los vocablos "trabajadora social" y "prostituta".
La otra cara de la moneda es el terminado, quien experimenta una verdadera metamorfosis tras el adiós. Al principio su llanto es desconsolado y sin sentido, luego se torna musical. La "canción de los dos" suena como nunca en la radio, ¡peor aun!, surge un sin fin de canciones que nunca antes tuvieron importancia, pero que ahora "llegan" como si fuesen escritas a propósito por el autor. Y si esas letras se escuchan con un poco de alcohol en el cuerpo, ¡ay Dios!, se termina contando toda la historia a un amigo, dando lata a un cantinero o incluso molestando con intimidades a los extraños. Para que hablar de las ganas de llamar al ex a las cuatro de la mañana. Tampoco es extraño que el estado de angustia en que se encuentra el terminado le haga multiplicar las parejas que ve de la mano; siente que el amor brota por todas partes y que hasta sus solitarios amigos tienen un "peor es nada".
La etapa siguiente consiste en decir "no voy a sufrir mas" y lanzarse a la vida sin ningún tino. Es la etapa de "un clavo saca otro clavo". Aquí se retoman viejas amistades, se chatea en Messenger con varios o varias pretendientes al mismo tiempo y se remueve el closet en busca de las armas favoritas para conquistar. Entonces te das cuenta que tus amigos siguen ahí a pesar de que los dejasteis de lado al estar con tu pareja. Sientes que estas renaciendo, que vuelves en gloria y majestad a las pistas de baile que tantas veces te acogieron y que incluso estas mejor ahora que antes.
Confías en que el tiempo te dará nuevas aventuras, nuevas oportunidades. Incluso puede ocurrir que el pasado vuelva para enfrentarte, pero la experiencia adquirida sabrá decirle, sin rencor, que ya es demasiado tarde, que ya eres una persona nueva.

CARUZZOEDU

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